Calcular el costo total de propiedad (TCO) de la fabricación médica en lugar del precio unitario es crucial, ya que el TCO abarca todos los gastos a lo largo del ciclo de vida completo de un producto. Por el contrario, el precio unitario solo cubre el coste inicial de adquisición o el precio de etiqueta.
El precio unitario puede representar solo el 20-25 % del TCO. Por el contrario, este último puede proporcionar una visión holística, incorporando los costes de adquisición, operación, mantenimiento, formación, cumplimiento normativo y eliminación a lo largo del ciclo de vida de un producto.
Por qué el precio unitario es una métrica engañosa en la contratación de tecnología médica
El costo total de propiedad (TCO) de la fabricación médica es más bajo en la contratación de tecnología médica porque centrarse únicamente en un precio unitario bajo a menudo enmascara un TCO significativamente mayor.
Si bien los fabricantes en regiones como Asia pueden ofrecer precios muy bajos por pieza, estos ahorros suelen verse erosionados por gastos ocultos de logística y gestión de calidad.
Un precio unitario bajo en Asia puede ser una métrica engañosa, ya que a menudo oculta costes adicionales importantes relacionados con la logística, la supervisión de la calidad y el cumplimiento normativo que se acumulan a lo largo del ciclo de vida del producto. Los principales factores que hacen que el precio de etiqueta de una pieza sea engañoso son:
- Costos logísticos y de la cadena de suministro. El envío desde Asia es complejo y costoso. Es un proceso que implica transporte internacional, despachos fronterizos y aduaneros, aranceles comerciales y largos plazos de entrega y costos.
- A menudo se requieren niveles de inventario más altos para mitigar las interrupciones en la cadena de suministro, lo que inmoviliza un capital significativo.
- Aseguramiento de la calidad. Garantizar el cumplimiento de los estándares de fabricación médica también implica un costo. A menudo, implica la contratación de auditores para realizar inspecciones en la planta de fabricación, el pago de inspecciones de terceros y la realización de retiradas o reprocesamientos de dispositivos de bajo rendimiento.
- Cumplimiento normativo. Del mismo modo, cumplir con todas las regulaciones puede resultar costoso. Tareas como la gestión de la documentación y de auditorías pueden añadir gastos generales considerables que no se reflejan en el precio inicial de la pieza.
- Comunicación y retrasos. Hacer negocios con socios internacionales conlleva la presencia de zonas horarias muy diversas, diferencias culturales y la barrera del idioma. Estos son factores que deben preverse, ya que pueden incrementar los costos monetarios y temporales.
- Coste total de propiedad. Al considerar el Coste Total de Propiedad (TCO), los costes ocultos suelen superar el ahorro inicial por pieza. Por ello, calcular el TCO en lugar del precio unitario proporciona una idea real del coste de un dispositivo desde la fase de diseño y adquisición hasta su eliminación.
Al centrarse únicamente en el precio unitario, las empresas subestiman la verdadera carga financiera y la exposición al riesgo, lo que convierte lo que inicialmente parece una decisión rentable en una propuesta mucho más cara a largo plazo.
Cálculo del costo total de propiedad (TCO) en destino y los gastos generales de la cadena de suministro
El cálculo del costo en destino implica sumar el costo unitario del producto con los gastos ocultos, como el flete internacional, los aranceles aduaneros (incluidos los potencialmente elevados), las comisiones de corretaje, los seguros y los gastos generales, lo que revela la verdadera rentabilidad más allá del precio inicial.
Estos costos añaden porcentajes significativos (más del 25 % en el caso de los aranceles) e impactan considerablemente en los márgenes, con plazos de entrega prolongados que incrementan los costos de transporte y el riesgo. Algunos de estos gastos ocultos son:
- Flete internacional. Flete marítimo/aéreo, recargos por combustible (BAF), tarifas de origen/destino y transporte (de puerto a almacén).
- Aduanas y aranceles. Los impuestos basados en el Código del Sistema Armonizado (HS), además de aranceles específicos (como la Sección 301 para China), pueden añadir porcentajes de entre el 7,5 % y el 25 % o más, lo que incrementa el costo de los bienes vendidos (COGS).
- Comisiones de corretaje aduanero. Cargos de los agentes que gestionan la documentación y el despacho.
- Seguro. Protección de la mercancía en tránsito.
- Comisiones bancarias/de pago. Conversión de divisas, procesamiento de pagos.
- Tarifas portuarias/terminales. Manejo, almacenamiento, etc. (THC).
- Inspección/Control de Calidad. Costos de verificación de la calidad del producto.
- Almacenamiento. El precio del almacenamiento de productos incrementa los costos generales, especialmente cuando está vinculado a plazos de entrega largos.
Por esta razón, calcular con precisión el precio de destino puede ayudar a prevenir la reducción del margen de beneficio. De esta manera, también puede ayudar a crear estrategias de precios rentables, especialmente en un contexto de cambios arancelarios continuos y una logística global prolongada.
Una fórmula común para calcular el costo de destino es la siguiente: Costo de destino = Costo del producto + Flete + Seguro + Aranceles/Impuestos + Honorarios del agente + Otros gastos generales.
Ventajas estratégicas de la fabricación por contrato de dispositivos médicos en México
El costo total de propiedad (TCO) de la fabricación médica puede beneficiarse enormemente de la fabricación por contrato en México, ya que ofrece altas ganancias en costos y eficiencia gracias a la proximidad.
Debido a esto, la necesidad de inventario de seguridad disminuye gracias a plazos de entrega más cortos y confiables. De la misma manera, el TCO se reduce mediante la reducción de fletes, aranceles e inventario.
Esta estrategia de nearshoring construye cadenas de suministro resilientes y rentables con menor riesgo, impulsando precios competitivos y agilidad en el mercado:
- Reducción del inventario de seguridad. Cadenas de suministro más cortas y predecibles implican menos incertidumbre, lo que permite a las empresas mantener menos inventario de reserva (stock de seguridad) para protegerse contra interrupciones, lo que reduce directamente los costos de almacenamiento y transporte.
- Menores costos de transporte. La proximidad al gran mercado estadounidense reduce significativamente los gastos de envío internacional, los aranceles y las complejidades aduaneras.
- Respuesta y rotación de inventario más rápidas. El nearshoring permite un modelo justo a tiempo (JIT) más ágil, mejorando la capacidad de respuesta a los cambios del mercado y reduciendo el capital inmovilizado en el inventario.
- Logística optimizada. Plazos de entrega más cortos y una logística más sencilla disminuyen los costos ocultos asociados con la gestión de cadenas de suministro internacionales complejas, señala General Assembly & Manufacturing.
Además, existen otros beneficios más amplios para contratar en México:
- Competitividad en costos. Menores costos laborales, mano de obra calificada y acuerdos comerciales favorables (como el T-MEC/TLCAN) reducen significativamente los gastos generales de fabricación.
- Calidad y experiencia. México cuenta con una sólida experiencia y una producción de alta calidad en dispositivos médicos, aeroespaciales y electrónicos.
- Acceso al mercado. Su ubicación estratégica ofrece un excelente acceso libre de aranceles a EE. UU. y otros mercados globales.
- Resiliencia de la cadena de suministro. La diversificación de la fabricación en México mitiga los riesgos asociados con proveedores distantes, lo que mejora la seguridad de la cadena de suministro.
En resumen, contratar la fabricación de dispositivos médicos en México puede ofrecer varias ventajas. Para reducir costos, asóciate con RexMed Health y optimiza sus procesos de fabricación hoy mismo. ¡Contáctanos!





